viernes, 27 de abril de 2007

¿Que tipo de empresas queremos?

Partiremos de una idea que es real: Sólo la libre empresa es capaz de generar bienestar para las sociedades.
Por libre empresa se entiende el derecho que tenemos de invertir nuestro tiempo, conocimientos, dinero y ganas de progresar y convertir ese conjunto en una actividad productora de bienes, servicios y dinero. Como no se puede hacer todo por uno mismo, necesitamos gente que colabore con nosotros y para eso nos asociamos con empresas especializadas o sino contratamos personas que trabajen para la empresa que hemos creado.
Hasta ahi todo bien, el liberalismo marcha como se espera.

¿Cuando comienzan los problemas?
Cuando el empresario es liberal de la puerta para afuera y para adentro es un dictador.
Considero que hay diferentes grados de "dictadura" dentro de una empresa, unos peores que otros, pero igual son extraordinariamente eficientes para alejar a los buenos recursos.
Un tipo de dictador, el más evidente tal vez, es aquel que se considera dueño de la empresa y de los empleados, a quienes trata como súbditos.
Si vivimos en una sociedad libre esperamos conservar nuestras libertades las 24 horas del día, los 365 días del año y todo el tiempo que dure nuestra vida laboral.
En una empresa asi los empleados con autoestima y con inteligencia no duran mucho tiempo (si es que siquiera llegan a postular a un empleo ahi), solo hay cabida para los mediocres y para los que tienen complejo de esclavo, gente asi no es productiva y el señor feudal termina siendo vencido por la competencia.
Otro tipo de dictadura es cuando la empresa no tiene un dueño único y son los gerentes los que asumen el papel de reyezuelos.
No voy a generalizar diciendo que asi son todos, gracias a Dios eso no ocurre. Pero los que si caen dentro de esta definición son gente mediocre por naturaleza a quienes el cargo les llegó por un golpe de suerte increible (casi nunca) o por una serie de arreglos internos con personas similares a quienes les conviene tener un "amigo" ahi.
Estos personajes saben que sus puestos dependen de los resultados que presenten a la junta de accionistas y sobretodo de las relaciones que tienen con gerentes de su nivel y niveles superiores y de los "arribistas" de más abajo. O sea gente con quien aliarse por si los resultados van mal.
Un jefe de esta clase como no sabe nada, no hace nada, excepto presentar como suyas las buenas ideas de sus empleados y buscar figuración haciendo proyectos muy llamativos al interior de la empresa para impresionar a los jefes mayores, no importa si realmente traerán dinero a la empresa.
Este señor o señora inmediatamente separa a sus empleados en 2 clases: sus amigos y los que sólo trabajan.
Los amigos son quienes recibirán regularmente los ascensos y aumentos, los reconocimientos, las capacitaciones y todo lo que uno espera ganar además del salario.
Los del otro grupo se ganarán todo eso cuando sean super eficientes y sobre todo cuando "la empresa esté en condiciones de dárselos". Si uno de acá pide una mejora lo tachan de conflictivo y lo mandan de regreso a su mesa a trabajar y si insiste termina siendo calificado como mal elemento y sus días ahi están contados.
Este tipo de gerente en lugar de estimular la competitividad y productividad, condena a la mediocridad a cualquier buen profesional que haya tenido la mala suerte de estar entre sus amigos y ni decir de los que están en el otro grupo.
Y como con el señor feudal, otra vez estamos ante una empresa donde los que sirven no se quedan mucho tiempo.

¿Que tipo de empresas queremos?
Una muy simple: una donde se premie la capacidad individual de trabajo por encima del talento para relacionarse.










Advertencia:
Cualquier parecido con la realidad, NO es coincidencia jeje.
Pronto tendré novedades sobre el tipo de empresa que si queremos

2 comentarios:

Ajenjo dijo...

He llegado a tu blog buscando información en la web sobre el complejo o síndrome del esclavo. Me ha parecido interesante y lúcida tu entrada, aunque creo que mi emprese pertenece a una modalidad mixta ;-)

Ajenjo dijo...

He llegado a tu blog buscando información en la web sobre el complejo de esclavo. Me ha parecido muy lúcida tu entrada, aunque creo que mi empresa pertenece a una modalidad mixta.
Saludos.